Espectáculos audaces
se materializan en tus ojos
a la espera de lo que jamás
se entrega
- excepto por la tremulante
boca que arde en vacíos.
Olor de verano bajo los pies,
picos de verdes ausencias
cuando cantan tu dinámica
de abrazos, monstruos y camas.
Hay que volver a visitar
las playas donde no hay treguas.